Violeta de Morado

On domingo, marzo 01, 2009 1 dicen algo


Dante, en una de esas mañanas en las que lo despierta el sonido de las bellas campanas de la catedral aledaña a su hogar, se encamina por aquellos paisajes que en varias horas ha recorrido junto a su maestro, aquel que con la diestra deriva ecuaciones implícitas y con la siniestra integra sólidos de revolucíon, el veterano Virgilio.






Hoy va solo por aquellos sitios donde hay chirriar de dientes y vendedores ambulantes con discos piratas, con la última de duranguense, y bocinas a todo volumen, pero no es un desconocido a las miradas de aquellos que alguna penitencia han de cumplir hasta el fin de los tiempos. No es bienvenido pero ya es costumbre verle pasar por ahí.




El día de hoy Dante se dirige a encontrarse con su única, la buena de Beatríz quien, en esta ocasión le ofrecerá delicias del jardín del Edén, chicharrones o tal vez fresas con crema, por qué no, hasta un icee para refrescarse... la temperatura del lugar de donde proviene nuestro joven cazador de fortunas no es ninguna broma.



Pero antes de encontrarse con su dama ha de hacer filas interminables, junto con algunos condenados, para hacer trámites que sólo aquellos que no tienen temor de Dios han creado para su propio deleite... esos bancos y sus horarios de atención tienen su propio círculo y ya han planeado invadir las prisiones aledañas.







Mientras el fuego abrazador va consumiendo a los "derechohabientes" y a uno que otro pagador de impuestos, como el mismo Dante, se oye entre los quejidos de los condenados una conversación via ondas de celuar, más o menos coherente, que más o menos se traduciría así:



- ¿quién está sangrando?

- Halloween, tu perro

- Oh...

- ¿Qué hacemos?

- Ponle alguna medicina

- ¿Qué le ponemos? ya intenté preguntarle si le duele algo pero parece que no me oye pues no me responde

- ...

- ¿Aún me escuchas?

- Ponle morado de malaquita

- ¿de quién?

- No, espera, se llama mmmm... morado de violeta, nooo espera, violeta de morado ¡sí!

- ¿Y si le pongo merthiolate?

- Esas cochinadas no, a mi perro no lo vas a hacer sufrir y no vas a experimentar con él con cosas que no sabes ni su nombre.

- ¿cómo dijiste que se llamaba?

- En realidad no me acuerdo... te dije, creo, violeta de morado, ve a la farmacia y pide violeta de morado, esa es la medicina.

- Pero...

- Apresúrate, mira, vas y dices en la farmacia "me da un violeta de morado por favor" y te lo dan y pagas.

- guau

- ¿ese fue mi perro?

- Creo que ya no le sale sangre...




Dante se preguntaba por qué no pudo ir a otro círculo o a algún establecimiento cercano a las esferas del cielo. Mientras esto pasa por su mortal mente, Beatríz, con su canto angelical le llama y le dice que pronto le acompañará para amainar sus penas y compartir el chisme que las conversaciones ajenas dejan.



Al poco tiempo se encaminaron hacia las pantallas celestes donde el suspenso invadía los proyectores y la diversión con los manjares del Edén crujían al ser devorados....





La moraleja de este cuento, muchachos es que... al fin supe quién me mandó mensaje en diciembre... lo malo es que ahora se encuentra en altamar buscando una rara especie de ente corporeo únicamente identificada como "wara".


Seguiremos informando






Ya es cuaresma, pórtense bien porque polvo son...

1 Comment

Comentarious
Beno :

ammmmm hablando de colores morados y violetas que maravilla yo diria que mejor solo bañen al perro, los animales de colores pasaron de moda en los 80's pero bueno que mas da si el perro es albino,marron o violeta el chiste es que no le duela

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